La vida es como un cubata de
vodka-limón.
Igual de simple y frágil. Un
resbalón, un codazo, un golpecito.. Y adiós copa.
¿Vaso medio lleno? ¿Vaso medio vacío?
Da igual. Misma cantidad de vodka. Simplemente, está más o menos rebajado.
Más o menos dulce. Pero sigue siendo vodka.
¿Y si no hay fanta? Chupitazo. Del
vaso a la garganta.
Mueca y fuera. A seguir sonriendo.
Y así es la vida. A veces más jodida,
a veces más cómoda. Pero es vida. Tanto el del chupito como el de
la copa se beben el mismo vodka y con la misma cara.
Así es. Día malo, mueca. Pero pa
dentro y a seguir sonriendo. Bébete la vida, con mezcla o sin
mezcla, pero bébetela.
Bébetela sea dulce o amarga, y
disfrútala. Bébetela como si fuera esa única copa que tienes para
toda la noche.