Mira a través de la ventana de lo incierto, eso que se esconde en lo más profundo de tu mente. Encuéntrate, date la oportunidad de saber quién eres y qué quieres.
Piénsalo.
¿Quién eres?
¿Qué quieres?
Nadie sabe en realidad quién es, nadie sabe qué quiere. Podemos pensar en ello cientos de horas, miles de minutos... Millones de segundos.
Pero la respuesta, es siempre la misma. Otra interrogación. Otra vuelta a la tortilla donde vuelves a estar tú de cara, y las respuestas en la cruz de la moneda.
Muchas veces crees tener la respuesta a esas preguntas, pero una sola acción ajena a ti, puede cambiar totalmente esas respuestas, convirtiéndose de nuevo en ese bucle de respuestas sobre respuestas.
Cada día una decisión simple, absurda y muchas veces sin ningún trasfondo, puede hacer que todo lo que pensamos cambie de sentido, que tome una forma que escapa de nuestra imaginación.
Hoy quizás tengas claras tus intenciones, tus sentimientos, tus gustos y tus decisiones... Pero todo esto, mañana volará con una pequeña brisa de aire que te dejará de nuevo al principio del todo.
¿Quién eres?
¿Qué quieres?
¿Qué buscas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario