miércoles, 9 de mayo de 2012

A un centímetro de ti mismo.

¿Cuándo sabes que lo que ves en el espejo, eres tú, y no un simple reflejo de cómo quieres ser?
¿Te conoces?
Pensando sobre esto, me acordé de que alguien dijo: él no es así, o al menos, antes no lo era.
A lo que pensé: ¿y cómo soy yo?
No sé cómo soy, no sé si lo que soy ahora es una simple etapa de mi desarrollo, si es mi personalidad, o al menos la base de mi futura personalidad, no sé si soy un corta-pega de otras personalidades o soy yo. Yo mismo y mi experiencia.
Porque, en realidad, todos somos un corta-pega de nuestro alrededor. No naces con una personalidad adquirida, con una etiqueta que diga quién ni cómo eres. Naces con ojos, con oídos y con unas ganas de comerte el mundo que te cagas. Creces recogiendo información de la gente cercana a ti, y, aunque el conjunto de todos esos corta-pega es, en esencia, tu personalidad, no deja de ser un corta-pega. Por lo tanto, no eres tú, eres una mezcla de "yo"s, que a su vez, son mezclas de otros "yo"s.
No sé si en algún momento he sido yo realmente, si lo que soy ahora es una barrera de protección contra lo que de verdad soy, o simplemente una imagen que me autoimpongo por alguna estúpida razón.

Sin embargo, la originalidad, la espontaneidad y la extraversión son cualidades no adquiridas de otras personas, supongo que es algo que viene dado por tu historia, tu pasado, tu presente.
Somos una mezcla de todo. Somos tú, somos él, somos nosotros; soy yo.
Seguramente, tú mismo me hayas marcado de tal forma que, tras conocerte, hayas modificado ligeramente mi personalidad, algún concepto de algo dentro de mi. Y no es que no tenga una personalidad firme, que no sea lo suficientemente maduro o que sea fácil de cambiar. Afirmar eso, sería absurdo; como también lo sería afirmar que lo sé todo, y por lo tanto, no me hace falta aprender de ti.
Una actitud, una sonrisa o incluso un tono de voz puede parecerte tan sorprenderte que, inconscientemente te haga realizar un pequeño cambio en ti.
De pequeños cambios va la cosa.

Así que, ¿quién cojones somos? ¿Cuándo podremos decir que nos conocemos?
Nunca. Jamás podrás decir que eres algo o alguien concreto. Un pequeño cambio a tu alrededor podría producir un gran cambio en tu interior, así que, ¿para qué preocuparnos por quiénes somos?
Patricio, Pato, Ebolardo y quizás, por qué no, mañana Renato. Quién sabe.
Hoy por hoy, soy quien soy, como soy, y por lo que soy. Disfrutad de ello, porque quizás no sea lo mismo mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario